2.5 LA CALIDAD INVOLUCRA A TODOS LOS MIEMBROS DE LA ORGANIZACION
Los empleados de la empresa, como generadores y transmisores de la calidad de productos y de servicios, son la clave del éxito de una estrategia de negocios basada en un enfoque de excelencia y calidad. Los recursos humanos se convierten, de esta forma, en la manifestación visible de todos los componentes de una gestión de calidad: cultura organizativa, visión y liderazgo de la alta dirección, y estrategia competitiva de la empresa.
Dado el papel clave del personal en crear la percepción que el mercado y los clientes tienen de la empresa, es imprescindible una adecuada selección de personal, de forma que los empleados posean unas características y una actitud acordes con la orientación de la empresa. La imagen que los clientes se formen de la empresa dependerá del entusiasmo, motivación y convicción con que los empleados transmitan esa orientación. Un empleado no integrado no sólo es incapaz de vender y convencer a un cliente, sino que resulta enormemente negativo para la imagen de la empresa. En este sentido, los programas de formación, de comunicación interior y de incentivos juegan un papel fundamental en todo el proceso de motivación, retención y desarrollo de los recursos humanos.
La experiencia demuestra que las compañías que han tenido el mayor éxito en la implantación de este tipo de estrategia hacen de la inversión en formación y educación de su personal una prioridad de negocio. Consiguen una ventaja competitiva difícil de superar, que les permitirá convertir la calidad y el servicio al cliente en un factor de permanente diferenciación. Los planes de formación no sólo pretenden capacitar al personal en el uso de técnicas de control de calidad y de servicio al cliente, sino también ponen de manifiesto la relación existente entre sus actividades diarias y los objetivos de negocio de la empresa. Estos planes de formación son un mecanismo fundamental en el proceso de motivación de los empleados. También deben celebrarse sesiones de formación con la participación de personal de distintas divisiones y departamentos de la empresa, para así establecer el espíritu de equipo y cooperación que es crucial para el éxito en la gestión diaria de la calidad.
2.6 LA CALIDAD INVOLUCRA TAMBIEN A LOS PROVEEDORES
La calidad de un producto o servicio no depende solamente de los procesos internos de la empresa, sino también de la calidad de los productos y los servicios suministrados por los proveedores. La filosofía de calidad supone trabajar conjuntamente con los proveedores, para que éstos asuman su parte de responsabilidad en la consecución de la meta final de ofrecer productos y servicios de calidad a los clientes de la empresa (calidad concertada).
Muchas empresas ya están aplicando sistemas “just in time” y forjando alianzas estratégicas con sus proveedores clave. El trabajo conjunto involucra a los proveedores ya desde el diseño de los productos y servicios, obteniendo, de este modo, mejores resultados a costes más competitivos.
A nivel internacional, son cada vez más las empresas que exigen de sus proveedores la implantación de sistemas de garantía de calidad según la normativa ISO 9000. Estas normas equivalen a las UNE 66.900 emitidas por AENOR en España

